jueves, 19 de junio de 2008

Dios no le da cachos a burro

El por qué se me viene a la mente este refrán muy popular en mi país tiene mucho que ver con lo que observo a diario en los medios de comunicación social de este mundo globalizado.

Debo confesar que me da pena ajena ver cómo los personajes famosos, sobre todo en el mundo del espectáculo, que lo tienen todo, por lo menos todo lo que se puede adquirir con dinero, no aprovechan esa oportunidad que se les brinda para hacer algo provechoso con sus vidas.

Si a uno de nosotros, simples mortales, que nos conocen en nuestras casas y de vainas! se nos diera la oportunidad de obtener esas ganancias tan sustanciosas por lo que hacemos, qué no haríamos?

Estudiar la carrera universitaria que siempre hemos soñado y que no podemos pagarnos. Tener nuestra propia empresa o negocio. Comprar la casa de nuestros sueños para darle a la familia un hogar más cómodo donde vivir. Ayudar a los amigos y familiares que estén en peores condiciones económicas que nosotros. Crear una fundación para dar ayuda a los más necesitados del mundo. Y pare usted de contar!

Pero a estos seres privilegiados por Doña Fortuna, no les da la cabeza para pensar en eso, no, qué va! Ellos prefieren gastar lo que ganan en drogas, alcohol y cuánta cosa rara y destructiva les pase por la mente. Tanto que les cuesta subir a la cima, y luego que están allá, bajan de un solo golpe y terminan peor que cuando comenzaron. Es que definitivamente el mundo está al revés y Dios no le da cachos a burro!

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